Saltar al contenido
Lorena S. Gimeno

Aprender a quererme [Empoderamiento de dentro a fuera]

Me considero una persona muy autocrítica. Siempre me he exigido demasiado y me he decepcionado a mí misma constantemente. Nunca, nada de lo que consigo me parece suficiente. O al menos era así hasta el diciembre pasado. Y por eso ahora quiero empezar esta nueva sección: Aprender a quererme.

Cuando decidí aprender a quererme

Después de ser madre el tiempo para mis proyectos y para mí se ha visto reducido. Además, lo que tenía planeado para mi «maternidad» no salió para nada como lo tenía planeado. Así que más de una noche lloraba mirando a mi hijo porque no me sentía suficiente.

Recientemente había tenido que dejar de darle el pecho porque, por mucho que me esforzara, no conseguía alimentarlo lo suficiente. Me había esforzado dos semanas más (después de cuatro meses de peleas) con el sacaleches hasta que me dolían los pechos y no conseguía llenar un solo biberón. Así que me di por vencida y decidí pasar a solo darle leche de fórmula.

Aquella noche le di biberón y ya está. Sin pezoneras, sin estrés, sin nervios… Y por primera vez disfruté darle de comer a mi hijo y sentí su felicidad y lo mucho que le gustaba dormir mientras comía.

Entonces algo hizo «clic» en mi cabeza y supe que debía dejar de dejarme llevar por todo lo que se suponía que era una madre y empezar a mirar a mi hijo y darle lo que necesitaba, así como hacer lo mismo conmigo.

Yo no sabía lo que era el empoderamiento, pero llevaba tiempo practicándolo

En realidad, nunca me había callado la boca por nadie y siempre había reclamado lo que me parecía justo. Dejé de llevar faldas hace tiempo porque no me gustaban, así como el maquillaje y me depilaba cuando me daba la gana y porque quería. Entonces, ¿por qué no hacía lo mismo en otros ámbitos de mi vida?

Porque aún me quedaba mucho para aprender a quererme, y me gustaría que tú, que estas leyendo esto, me acompañes a lo largo de los siguientes post de esta nueva sección.

En resumen, quiérete bien y mucho

Porque creo que centrarme en aprender quién soy y conocerme bien a fondo me está dando más felicidad que todos los constructos sociales que nos imponen desde nuestra infancia.

A %d blogueros les gusta esto: